Dani  García y el Misterio del Arco Dorado

Dani García y el Misterio del Arco Dorado


¡No! No se trata de una épica película para púberes ociosos ni mucho menos de una serie de libros que intenta robar el legado del mago huérfano. Hace un tiempo atrás se habló mucho sobre la noticia en la que el reconocido y Michelin estrellado chef Dani García había firmado con Mc Donald’s España para introducir en su menú una hamburguesa creada por el marbellí. Obviamente una noticia como esta iba a generar una agitación en los gastrotalibanes que iban a atacar con un verborragico blitzkrieg la decisión del chef.

La pregunta que más resonó en su tiempo fue ¿Era necesario que el chef venda su alma al diabólico payaso? A lo que respondo de la única manera que un tonto puede responder (con otra pregunta) ¿A quién le importa?. Creo que en la cocina el fin realmente justifica los medios, sinceramente no me interesa si García necesitaba plata para cambiar el auto, el tipo vio un negocio rentable y lo aprovechó, no olvidemos que además de cocinero también es empresario.

Sin alejarnos mucho más volvamos al tema que nos compete, casi sin querer me topé con la hamburguesa del cocinero, vaya uno a saber porque desorden psicológico me gusta comerme una hamburguesa cuando estoy enojado, recuerdo que ese día tenia mucho malhumor y lo único que había abierto a tan altas horas de la noche era la ya mencionada cadena. Ya desde el primer vistazo a la cartelera la hamburguesa resalta entre las demás, lo que sin recordar que era la diseñada por Garcia me pedí una.

El packaging es bonito, pensé mientras leía el nombre del chef impreso en la parte superior, la Grand McExtrem BiBo by Dani Garcia (si, tuve que tomar aire mental para terminar de leer) viene en una cajita realmente bonita. Una vez abierto el envoltorio nos encontramos con un pan oscuro, que nos recuerda a un portobello torneado, muy similar al Laugenbrötchen alemán, tierno por dentro y firme por fuera que me pareció una muy buena elección para contener un sándwich cómo este, debajo esta la salsa especialmente preparada para la ocasión, suave, untuosa y de rico sabor a carne, unas cebollas fritas para darle textura crujiente, unas hojas de lechuga bien fresca (al menos a mi me tocaron unas bien frescas), queso ibérico fundido que corona lo que a mí parecer es lo más flojo del conjunto: la hamburguesa.

Acá hago un punto aparte porque creo que lo que menos me sorprendió merece una justificación de porque no cumplió con mis expectativas. No tengo la más mínima duda de que en el momento en que el Sr. Dani diseño este bocadillo la hamburguesa de carne extremeña salió en el punto justo, el grosor adecuado y la cocción necesaria para resaltar el sabor de la carne especialmente escogida pero a la hora de hacer la conversión al estilo Mc Donald’s se tuvieron que sacrificar y perder muchas cosas en el camino, el tamaño por ejemplo, si bien está compuesto por dos medallones tamaño “fiambre de pobre” no alcanza para darle la altura suficiente al sándwich ni para poder saborear lo que promete, por otro lado (cómo pasa siempre con la carne de los fast food) el medallón sale recontra cocido cosa que hace que nos de lo mismo que este hecho de carne vacuna 100% extremeña o de carne de perro andaluz.

Dejando de lado los evidentes sacrificios que sufrió la receta original de García en el camino de la payasesca reconversión, nos encontramos ante una hamburguesa diferente a los que estamos acostumbrados en esta clase de establecimientos, una linda idea, buenos sabores, excelente elección de productos y por sobre todo la experiencia de comer comida de calle hecha por un estrella Michelin hacen que el payaso pelirrojo más irritante del mundo nos haya sacado una verdadera sonrisa.

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