Gran GangBang en tu boca

Gran GangBang en tu boca


Gran Dabbang es uno de esos lugares de los cuales estaba seguro que eran un éxito sin siquiera haber probado un solo bocado de su carta, de hecho reforce mi teoría cuando leí el menú que tienen colgado en la puerta, lo recomendé a muchos amigos los cuales me recomendaron mi propia recomendación. Y yo seguía sin ir, por la maldita procrastinación vió, pero como a todo chancho le llega su San Martín yo no podía ser la excepción.
El lugar toma prestado su nombre del film de acción Bollywoodense Dabbang (aka Fearless aka Sin Miedo y acá no la conoce nadie porque no aparece ni Francella ni Darín) y quizás eso confunda a varios a la hora de categorizar el tipo de comida que nos ofrecen. Si bien encontramos sabores Hindúes/indios, por una cuestión personal del cocinero ya que trabajo un tiempo en la India, y platos que nos recuerdan a esa parte del globo (curry de cordero, yogurt, coco encurtido, papadam y pan roti) las posibilidades en Dabbang son muy variadas. Encontramos un guiño italiano en su Burrata (ese queso que le encanta a la gente fifí) con faina (ese mazacote que nos encanta a l’obrero amigo!), granada, harissa y berenjena asada habla un poco de la versatilidad de su cocina, las tropas gringas hacen un aporte (que no es muerte ni destrucción) a este clásico de medio oriente en el falafel de banana con coleslaw, salsa satay y chilli jam para que vayamos dándonos una idea mejor del concepto y nos terminamos poniendo litoraleños con su Mbeyú, choclo y provola ahumada.
DABBANG -BERENGAS01
Los muchachos apuestan al pequeño productor, trabajan productos poco comunes o alternativos, juegan con los sabores, experimentan y se divierten en la cocina y eso queda plasmado entre bocado y bocado. Una muestra de esto son los platos que van rotando entre los clásicos fijos, encontrás al menos uno nuevo semanalmente. Los tamaños de las raciones se dividen en dos: pequeños (para la amateur timidona) y medianos (para la golosa celosa que la quiere toda para ella sola) lo cual creo que es un punto muy a favor ya que nos permite probar toda la carta de una sentada.
El lugar exige una disciplina militar a la hora de la mesa, y no porque alguien te lo imponga (con un salón para unos veinti tantos comensales y constante gente en espera es lógica pura ¡Deja comer a los demás hermano!) así que sentate, comé y «¡CARRERA MARCH!». Las sillas son poco amables al trasero y sumado a que el servicio es bastante rápido nos queda en claro que no es un lugar para quedarse a charlar de manera prolongada, porque para charlar están las plazas o los cafés.
Entre tanto restaurante pretencioso que ofrece más de lo que puede dar Gran Dabbang, con su humildad y simpleza (y todo el poder que tienen estas dos palabras), es encontrar una joven Coca Sarli nadando con sus pulsudas tetas al aire en medio de un ganjes gastronómico. Gran Dabbang es una orgia de sabores, un bukakke culinario, Gran Dabbang es un gran gang bang en tu boca.

El bueno: Sabores intensos sin dejar de ser simples. La carta cambia aunque sea un plato cada dos semanas lo que nos mantiene siempre en vilo de nuevas experiencias.
El malo: Por el sistema del lugar los platos pueden no llegar de manera sincronizada a la mesa y a algún «paspado» que no comprendió el concepto puede salir dañado sicologicamente o indignado en su defecto. Las sillas estilo «Siffredi» (You know what i mean nasty boys!) son poco amables al trasero.
El feo: Gran Dabbang siempre está lleno aun media hora antes de abrir y la verdad que es feo tener que esperar mientras los demás disfrutan.
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Todas las fotos son de http://www.idea-fija.com/