De pintxos por Donostia

De pintxos por Donostia


Segundo día en San Sebastian, el primero fue bueno, pero en la vorágine de probar todos los lugares recomendados, sumado a un afluente de turismo descomunal, se nos perdieron algunos detalles entre los 8 o 9 bares que pudimos recorrer.

Ya habiendo recorrido desde Fuego Negro y sus mini hamburguesas de Kobe o su trampantojo llamado Mollejas de merluza, hasta las Antxoas fritas de Etxeberria, entre otras tantas cosas, decidimos, en este segundo round, ir a lo seguro sin dejar espacio a la improvisación.

Bajando del castillo de la Mota a las 12:30, y con la intención de recuperar las energías consumidas en esas interminables escaleras, encaramos directo para el bar de Néstor, que abre a la 13:00, pero hay que ir antes, a encargar las porciones de tortilla al mismísimo Néstor que esta allí en la barra con su lapicera, detrás de una cortina a medio caer, ya que si uno llega a la hora de apertura, ya no habrá chance de conseguir un bocado.

Consignadas las 2 porciones de tortilla, nos cruzamos a Zeruko, el lugar que a mi criterio, había sido el mejor de todos los testeados el día anterior. Decidimos probar pintxos que no habíamos probado aun:

Langostino envuelto en Kataifi , con salsa de mango y trozos de dátil.

Erizo en crema de centollo

Pintxo de bacon, piquillo, huevo de codorniz y queso Idiazábal.

Croquetón

Foie gras con queso de cabra.

Copa de Txakoli

Nos cargamos los pintxos en nuestros platos, y se los dimos para que nos lo preparen, sea fritura, ahumado, grillado, etc, y nos sentamos a disfrutar. Podría describir cada uno de los platos, pero cuando los productos son de excelente calidad, preparados en el día, y terminados en el mismo momento que los pedís, no hace falta detallar tan buenos sabores.

Terminamos casi sobre la hora, y nos cruzamos de vereda, entrando a un local atestado tanto de locales como de turistas, y nos hicimos, codazos mediante, de un espacio en la barra. Mientras esperábamos que aparezca la tan mentada tortilla de patatas, pedimos media ración de jamón ibérico de bellotas, gin tonic, agua y demás.

Llega Néstor, con su tortilla, de unos 27cm de diámetro, y algo más de 3 cm de altura, al plato. Y en la otra mano el papelito donde anotó los pedidos. A simple vista, parecía la misma tortilla que se veía en cualquier bar de pintxos  de la ciudad vieja, pero luego de la primera incisión con un cuchillo de mesa y nada especial,  el hilo de huevo se abría camino en el plato. Iba cortando y sirviendo en platos, con el mismo cuchillo de mesa, con bastante pericia y llamando por nombre para que “los elegidos” se acerquen a buscar su platillo.

Babe, con algo de cebolla pochada, papas cortadas en láminas, tiernas y una que otra dorada. El huevo con gusto a huevo, la sal justa. contundente y deliciosa.

Cuando ya habíamos pasado el pan por el plato, sin ningún tipo de prurito, pagamos y volvimos a Zeruko por un arroz con leche y un “Gin Tonic desparramao”.  Los postres, a mi criterio, no estaban a la altura del resto, un poco extremadamente alcohólico el segundo postre, pero por lo salado, no me quedan dudas que Zeruko es uno de los mejores bares de tapas de San Sebastian.

Las fotos:

gin tonic esparramao arroz con leche erizos erizo y crema de centollo vino local langostino en kataifi piquillo, bacon y codorniz queso de cabra y foie croqueton gin tonic iberico tortilla 2

las dos porciones de tortilla en lo de Nestor


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