It’s a date!

It’s a date!


El café de especialidad es algo que crece a nivel mundial. Y cuando se lo combina con la cultura árabe donde nunca se endulza el café, sino que se comen dátiles mientras se toma el café para compensar el amargo de la infusión, el sabor del café logra dimensiones aún más interesantes.

Una semana atrás había nevado en pleno desierto, pero cuando llegué a Buraidá, en Arabia Saudita, el calor ya llegaba a 30 grados, indicando el regreso a la normalidad, equilibrando los días calurosos con noches que casi llegaban a los cero grado.

Luego de varios días de hacer pruebas de platos y entrenamiento del personal para el lanzamiento de un nuevo menú en dos restaurantes, y de degustar en lo cotidiano los mejores dátiles que había probado en mi vida, mis clientes me invitaron a recorrer una de sus plantaciones de esta fruta. Pues ellos son uno de los mayores productores de dátiles orgánicos y de alta calidad de medio oriente.

Sobre las 10 de la mañana, luego de más de una hora sobre una árida carretera, comenzaron a divisarse, tal cual oasis en el desierto, vegetación y lagos. No es casual que la región de Qassim, una provincia ubicada en el centro del pais,  sea una gran productora de dátiles, papas, cítricos – naranja sanguínea, limones, mandarinas, etc. –, olivos y uvas.

Al llegar, a la “finca”, de las camionetas bajaron canastas para nada improvisadas con tazas de café, cafeteras “Chemex”, dátiles en sus diferentes preparaciones, balanza, agua filtrada, molinillos de café y galletas típicas de la región.

El ritual del café, la elección del grano, molido en el momento y pesado estrictamente, con la temperatura justa del agua, los tiempos controlados celosamente, me sorprendió bastante; uno no imagina que en un lugar tan remoto, donde existe el mercado más grande de camellos a nivel mundial, haya tal cultura cafetera.

     

Luego de explicarme detalladamente acerca del proceso de cultivo, cosecha y procesado de los dátiles, subimos nuevamente a las camionetas para recorrer la zona. Desde ahí pude ver en vivo y en directo los procesos de reproducción de las plantas, la polinización, y el cuidado que hay que tener con las palmeras productoras de dátiles (Phoenix Dactyliferas).

Algunos datos interesantes que aprendí:

  • Cada palmera puede producir entre 250 y 400 kg de frutos anuales (no quiero imaginar cuantos miles de palmeras vi en tan solo uno de los sectores que recorrimos)
  • La recolección de frutos es manual, y se hace a determinadas horas de la mañana, no solo para cuidar el producto y su transporte, sino porque las altas temperaturas hace imposible la recolección (manual), con 50 grados de temperatura.
  • A través del sistema de riego, al igual que con otros frutos como las uvas, se reduce el caudal de agua provisto en los días previos a la recolección, para que los frutos sean más dulces.
  • Para que cada fruto del racimo tenga espacio para crecer, cuando están en su fase inicial, suelen recortar la mitad de cada racimo. Así en vez de obtener por decir un número, 500 dátiles, obtienen 250 o 300 de mayor tamaño.
  • Al revés que en muchos países, que suelen exportar los mejores productos, los dátiles de mayor calidad y por ende más caros, se comercializan en el mercado local. Y si bien los que se exportan son muy buenos, no son los mejores.
  • Se venden los dátiles frescos, sin ningún proceso más que el extraerlos de la planta y ponerlos en caja. Pero también se suelen poner con un poco de agua, y presionar, para que larguen el almíbar y los azucares se disuelvan y queden como en conserva (me han obsequiado varios kilos de cada tipo, los cuales estoy disfrutando).
  • Los dátiles de buena calidad, nunca llevan aditivos, azucares agregadas ni ningún tipo de conservante. La saturación de azúcar propia del fruto, hace que puedan durar años sin problema, pese a que legalmente tengan que poner una fecha de caducidad.
  • Pese a su alto contenido de azúcar, los diabéticos tipo 2 pueden consumirlos, ya que debido a la cantidad de fibra, el azúcar que contienen posee un bajo índice glucémico.
  • Son una gran fuente de Vitaminas A, C y E, además de vitaminas del grupo B (B1, B2 y B3). Potasio, Calcio, Magnesio, Cobre, Zinc, Selenio, Fósforo, Hierro y Sodio, son los minerales que contiene.
  • Contiene 12 gramos de fibra dietética por cada 100 gr de producto.
  • Son una fuente saludable de carbohidratos.
  • Como resultado de calidad nutricional, se le adjudican los siguientes beneficios:
    • Fortalece los huesos
    • Protege la salud cardiovascular (no posee colesterol)
    • Combate la anemia
    • Gran fuente de energía
    • Regula el sistema nervioso central
    • Alivia el estreñimiento
    • Efectivo afrodisiaco natural

En una de las paradas del recorrido por la finca, unos trabajadores (llegan a ser miles en época de cosecha), estaban sacando los “hijos” o brotes de una “madre” para plantarlos, y comenzar a dar frutos en unos 5 años.

Hay palmeras macho que polinizan a las hembras. El hombre ayuda a que esto se realiza recolectando los “mechones”  o ramas donde está el polen, lo muele y luego lo coloca en las palmeras hembras atando cuidadosamente esas ramas, evitando así que el viento lo vuele. Luego de un tiempo desata esas ramas y deja que la naturaleza continúe con el proceso.

Algo en lo que hicieron hincapié y repitieron muchas veces, es en el trato hacia la planta. Comentaban que si uno las cuida y las trata bien desde el sentimiento, más allá de los cuidados típicos, la planta produce dátiles en mayor cantidad y calidad.

No sé cuánto de cierto habrá en esta última afirmación, pero debo admitir que la pasión que transmitían cuando hablaban del tema, era admirable. No por nada son unos de los mayores productores de dátiles de calidad del mundo.